Regiones de Colombia donde más se instalan cobertizos y establos con carpa
En Córdoba, Sucre y el Cesar, la ganadería extensiva de carne y doble propósito demanda cobertizos de gran formato con malla sombra para reducir el estrés calórico del hato durante los meses de verano. En Antioquia, especialmente en el Magdalena Medio y el Urabá, los establos con laterales enrollables son la solución preferida para el ordeño y los comederos cubiertos en fincas que combinan ganadería lechera con cultivos. En los Llanos Orientales, Meta y Casanare, los cobertizos para bebederos y bodegas de forraje son prioritarios frente a la alternancia extrema entre verano e invierno.
En Boyacá, Nariño y Cundinamarca, los establos cerrados con protección térmica son fundamentales para el ganado lechero especializado que produce en zonas de más de 2.500 metros sobre el nivel del mar. Y en la Sabana de Bogotá y el Oriente antioqueño, los establos para equinos y ganado de alto valor genético en fincas de recreo tienen una demanda creciente entre propietarios que buscan infraestructura de calidad sin tiempos de espera.

