Tipos de carpas para invernaderos
No existe un único modelo ideal. La elección depende del clima, del cultivo y del presupuesto. Estos son los diseños más comunes:
Carpa tipo túnel o macrotúnel
Tiene forma de arco semicircular. Es una de las opciones más económicas y fáciles de instalar. Funciona muy bien para hortalizas, fresa y cultivos de porte bajo. Su forma curva permite que el agua lluvia escurra con facilidad y resiste bien el viento.
Carpa tipo capilla
Tiene techo a dos aguas, similar al de una casa. Ofrece buena altura central, lo que facilita el trabajo y la circulación del aire. Es muy usada en cultivos de tomate, pimentón y pepino, que requieren tutorado vertical.
Carpa tipo diente de sierra
Su techo tiene aberturas escalonadas que permiten que el aire caliente salga de forma natural. Es ideal para climas cálidos o templados donde la ventilación es una prioridad.
Invernadero multitúnel o multicapilla
Consiste en varias naves unidas lateralmente para cubrir grandes áreas. Es la opción preferida para producción comercial a gran escala, como la floricultura de exportación, porque aprovecha mejor el terreno y reduce costos por metro cuadrado.
Casa malla o casa sombra
En lugar de plástico, utiliza mallas que regulan la luz solar y protegen de insectos, pero permiten el paso del aire y parte de la lluvia. Es muy útil en zonas cálidas, para viveros, frutales y cultivos que necesitan sombra parcial.
Materiales: la clave de la durabilidad
La calidad de una carpa para invernadero depende en gran parte de sus materiales. Antes de comprar, vale la pena revisar estos tres elementos:
Estructuras en aluminio de Nacional de Carpas
En Nacional de Carpas fabricamos estructuras modulares en aluminio que se adaptan muy bien a proyectos agrícolas de mediana y gran escala. Aunque su inversión inicial es mayor que la de una estructura en madera, su resistencia, su vida útil y su bajo mantenimiento las convierten en una opción rentable a largo plazo, especialmente en zonas húmedas o lluviosas donde el hierro se oxida con rapidez.
- Aluminio 6061 T6: aleación de alta resistencia con gran capacidad de carga, perfiles de 120 x 60 x 3 mm y conexiones en acero galvanizado.
- Resistencia al viento: estructuras diseñadas para soportar cargas de viento de hasta 80 km/h.
- Hasta 3 veces más livianas que las estructuras convencionales en hierro: fácil transporte, menor tiempo de instalación y menos personal de armado.
- Resistencia a la corrosión incluso en ambientes húmedos, una condición permanente dentro de un invernadero.
- Sistema modular: naves de 12 m de ancho en módulos de 5 m de largo (12 x 5, 12 x 10, 12 x 15 m…) hasta 12 x 60 m, que se pueden unir en cualquier configuración para ampliar el área de cultivo por etapas.
- Espacio interior libre: 2,40 m de altura lateral, 5,00 m de altura total y sin parales internos, lo que facilita el tutorado de cultivos altos, el paso de maquinaria y la circulación del aire.
- Montaje y desmontaje: la estructura puede trasladarse a otro terreno sin perder sus componentes.
- Respaldo y repuestos: contamos con perfilería, conectores, tornillería, lonas y keders para reponer o reparar cualquier elemento cuando sea necesario.
Conozca más sobre estas estructuras en nuestras páginas de carpas hangar en aluminio y carpas tipo pabellón.
Cubierta
- Plástico agrícola de polietileno con filtro UV: es el más utilizado. El aditivo UV evita que se degrade rápidamente con el sol. Existen versiones térmicas, que conservan el calor en la noche, y difusas, que reparten mejor la luz dentro del invernadero.
- Policarbonato: es más rígido y duradero, con buena transmisión de luz, pero su costo es más alto.
- Mallas (polisombra, antiáfidos, antigranizo): se usan en laterales, cortinas o como cubierta completa en casas malla.
Accesorios
Canales para recoger el agua lluvia, cortinas enrollables para ventilación, perfiles de fijación del plástico (conocidos como lock o zigzag), puertas y sistemas de anclaje al suelo. Estos detalles marcan la diferencia en el funcionamiento diario y en la resistencia de la estructura.
